Emigrar a Italia

Cada año, desembarcan en las costas italianas miles de personas que vienen sobre todo de países africanos, hacinados en condiciones piadosas, en embarcaciones que muchas veces no llegan a destino, por el estado de las mismas. Durante estos viajes de esperanza, por los que se pagan verdaderas fortunas, algunos mueren y otros llegan en condiciones de salud deplorables. Muchos de ellos vienen aquí, presa de la desesperación o del engaño de oportunistas y terminan siendo explotados por los italianos o por los mismos inmigrantes, trabajando en condiciones terribles y viviendo en situaciones inhumanas.

Basta solo que las condiciones climáticas o del mar sean favorables para que se produzcan estos desembarcos, que se suceden día a día y que en su gran mayoría son detectados por la guardia costera y acompañados hasta lugares ya previstos. Se les brinda la asistencia humanitaria que sea necesaria, se los recluye en centros de permanencia temporal, que ya están extra colmados y se los embarca nuevamente hacia sus países de origen u otros destinos convencionados como Libia, donde recibirán el “tratamiento” que los tratados internacionales sobre derechos humanos, no permiten dar en Europa.

Caritas ha publicado un , sobre la en Italia y Europa, de los cuales hay varios puntos que he rescatado y que son los de mayor interés para quienes ven este país como una meta de inmigración. La cantidad de inmigrantes regulares presentes en el territorio italiano es de mas de de personas (tantos como los italianos que emigran al exterior) y se prevé que en los próximos 10 años la cifra se duplique.

A nivel europeo los países con mayor afluencia de inmigrantes son: Alemania (7.300.000), España (3.400.000), Francia (3.300.000) e Inglaterra (2.900.000). Se trata de hombres y mujeres en porcentajes iguales con entre 15 y 44 años de edad. De cada 10 inmigrantes: 5 son europeos, 2 africanos, 2 asiáticos y 1 americano. Uno de cada 10 ocupados es extranjero y la retribución media es la mitad de la que recibe un italiano, por lo cual existen 131.000 extranjeros titulares de empresas, un 38% mas con relación al 2005, debido a la discontinuidad del trabajo y la falta de oportunidades.

Se radican en media 3 denuncias por discriminación al día, la gran mayoría por racismo y por que 4 de cada 10 italianos piensan que los inmigrantes sean delincuentes o criminales. En el último año la cantidad de extranjeros residentes en Italia, se ha incrementado en casi 270.000 personas y en total constituyen el 5.2% de la población. En el último decenio la cantidad de nuevos italianos, es decir, quienes han adquirido la ciudadanía, es de 180.000 personas. Desde el 2002, rige en Italia la denominada ley , que modifico sustancialmente la política de inmigración: El permiso de residencia en Italia o Permesso di Soggiorno esta ligado indisolublemente al contrato de trabajo, es decir, mientras se trabaje y durante el periodo de contratación, será posible residir legalmente en territorio italiano.

Es importante considerar que desde la entrada en vigor de la ley Biaggi, en el 2003, el trabajo a tiempo indeterminado ha sido casi completamente erradicado del mundo laboral, por lo que los contratos son a tiempo determinado que va de un día a el tiempo que al empleador, resulte conveniente o necesario y en la mejor de las hipótesis, puede que sea renovado por un periodo mas largo. Si la permanencia en el territorio es irregular, por la ausencia o vencimiento del permiso, el inmigrado será recluido en un CPT ( centro de permanencia temporal ), para luego ser acompañado a su país de origen.

Si se permanece en la clandestinidad o ilegalidad, se esta expuesto a la explotación laboral y la delincuencia organizada que se encarga de administrar, en propio beneficio a los inmigrantes ilegales. Se han instituido penas mas severas para quienes faciliten o promuevan el ingreso de clandestinos dentro del territorio. A partir de este año, se implementara el Decreto Flussi, que establecerá de acuerdo a la necesidad, la cantidad de gente que podrá ingresar al territorio para trabajar, los mismos deben estar residiendo en el extranjero y el empleador deberá realizar la solicitud.

Para quienes estén residiendo actualmente en el territorio, tendrán que retornar a su país de origen y esperar la comunicación. Para este año se ha previsto un ingreso máximo de 30.000 personas, para solicitudes presentadas por empleadores antes del 21/7/2006. Es importante señalar que, quien ingresa, podrá solicitar el ingreso del cónyuge y de los hijos menores de 18 años y que quedara librado a la decisión de las autoridades publicas, la aceptación de la misma. Luego 10 años de permanencia regular en el territorio, es posible solicitar la ciudadanía italiana.

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