Trabajar en Italia

Como es trabajar en Italia? Para comenzar es necesario tomar en consideración, que si se dispone de un titulo o diploma europeo y una edad menor a 25 años, los caminos son amplios y libres de mayores inconvenientes en la mayoría de los casos, pero no es una garantía ya que Italia tiene un alto porcentaje de desocupación, entre los mas altos de Europa, con picos de hasta el 15% sobre todo en las regiones del sur.

Fotografia callejera

Y entre estos desocupados o sub-ocupados, hay muchísimos profesionales y personas con mucha experiencia en distintos sectores, que a pesar de ser autóctonos no logran insertarse definitivamente en el mercado laboral. Desde hace ya unos 4 años, entro en vigencia la ley Biaggi, que cambio radical y al parecer definitivamente el mercado laboral en este país. Básicamente esta ley propone 48 modelos de contrato temporal, en alternativa al contrato a tiempo indeterminado, que existía ampliamente hasta fines del 2002 y fue reducido a una categoría de “especie en extinción” por la citada ley.

Con la creación de las agencias de lavoro temporaneo, que gestionan los contratos con las empresas, una verdadera tercerizacion, estas últimas se ven liberadas de la contratación directa y flexibilizan al máximo el trabajo. Es decir, cuentan con una planta permanente de personal, que son los que fueron asumidos con contratos a tiempo indeterminado antes de la entrada en vigencia de la ley y luego utilizan recursos humanos extras que sirven a regular los aumentos y disminuciones de producción y de trabajo por ende. Los contratos de trabajo en Italia pueden hacerse por periodos mínimos de una jornada que puede ser part-time (4 a 6 hs) o full-time (8 horas) y por el tiempo que resulte necesaria la prestación para el empleador, ya que los contratos se pueden renovar según la necesidad.

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Es una cosa “normal”, ser contratado por jornadas y/o semanas y continuar así por varios meses y en algunos casos años, en modo continuo o con interrupciones temporales, sin que en ningún momento se proponga de asumir a tiempo indeterminado a la persona. Una vez finalizado el contrato, tanto el empleador como el empleado quedan liberados, sin obligaciones, ni indemnizaciones previstas. Los contratos vienen comunicados en el día y en el horario que el empleador decide y resta al empleado el dar su disponibilidad.

Considerando que en Italia la extra grande mayoría de las empresas trabajan a ciclo continuo, es decir con turnos rotativos y en general de lunes a domingo, pues no es muy fácil para el empleado planificar u organizar su vida personal, ya que puede ser contactado en cualquier momento. Por otro lado, para las empresas este es un recurso que no solo le permite de reducir costos, sino que aumenta el rendimiento y productividad de los empleados, ya que quien viene contratado en modo temporal, trabaja por lo general al máximo de sus posibilidades, siempre tratando de ganar un espacio o una consideración, en caso de que la empresa decida asumir personal en modo permanente, cosa que sucede esporádicamente y dada la situación actual de la economía europea ya constituye un extraño fenómeno.

En alternativa a este tipo de contratos, se puede trabajar como libre profesional, es decir en empleo en modo autónomo, lo que implica otro tipo de obligaciones y riesgos. Para iniciar, es necesario inscribirse en la Cámara de Comercio en la categoría a la que se pertenezca, pagar todos los impuestos que establecen las leyes, solicitar las correspondientes autorizaciones, para lo cual es necesario demostrar la capacidad de desarrollar una cierta actividad y otros requisitos específicos, frecuentar cursos pagados e inscribirse en la Agencia de las Entradas, donde viene asignado un numero de Partida Iva o Cuit, que permitirá de registrar todos los movimientos económicos y establecer los contributos que correspondan.

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Si no se cuenta con una profesión, pues es necesario asociarse a algún tipo de empresa del rubro de interés a fin de obtener la representación o franquicia. Aquí es donde se corren los mayores riesgos, ya que hay ofertas de todo tipo, pero la seriedad y el respaldo de las mismas en la gran mayoría de los casos es mínima o inexistente. Además las condiciones económicas y contractuales que ofrecen, en general, dejan mucho que desear. A menos que se haya madurado una gran experiencia en determinados sectores por años en Italia, no en el exterior, no es posible acceder a las ofertas mas interesantes y serias. El nuevo gobierno italiano, ha prometido reformas estructurales para tratar de hacer mas aceptables y equitativas las condiciones laborales, pero por el momento no hay nada de concreto.

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