Transitando por Italia

Italia, es un país con una altísima densidad demográfica y también vehicular, razón por la cual, es muy difícil circular y existen tantas normas anti contaminación y prohibiciones. Es importante considerar, que existe un promedio de casi un vehículo por persona, siendo entre los mas altos de Europa. Aquí, en un grupo familiar, normalmente cada uno que tenga edad para trabajar o circular en un vehículo, tiene un automóvil.

Ya desde jóvenes, apenas tienen ingreso al primer empleo, la primera adquisición es “la macchina”, si es que no les ha sido regalada por sus padres. Y esto no solo, por que quieren tener independencia de movilidad, sino que los servicios públicos no son suficientes o no cubren las reales necesidades de los usuarios.

Las zonas industriales, son generalmente ubicadas en la periferia, que muchas veces dista a varios kms de los centros urbanos y dado que la gran mayoría de las industrias trabajan a ciclo continuo, satisfacer los distintos horarios de trabajo resulta difícil, por este motivo es mejor disponer de un medio propio. Por otro lado, los centros históricos, por lo general tienen trafico limitado solo a los residentes y en el casco céntrico, solo es posible dejar el propio vehículo en zonas con limites de horario y pagando por ese periodo.

Esto ocasiona, como la gran mayoría de las personas son adultas o de una cierta edad y quieren llegar hasta el mismo lugar con su vehículo, enormes problemas para la circulación, ya que es normal ver vehículos detenidos en doble y hasta en triple fila, sobre todo en las grandes urbes y en el sud, donde los vigilantes, brillan por su ausencia. Por otro lado, quien no llega hasta el lugar con el propio vehículo busca el lugar mas próximo o donde finaliza la zona de control horario y por este motivo ya no es posible encontrar un puesto libre, ni pagando, ni gratis, sino alejándose ya algunos miles de metros de la zona comercial y después de haber girado infructuosamente al menos por una media hora.

Existe una estadística en Italia, que establece, que para moverse simplemente y por mínimo que sea el desplazamiento en un vehículo, no se demora menos de 20 minutos.
Existen zonas de detención, periféricas, en las que para favorecer la circulación en el centro, la gente puede dejar su vehículo y solamente pagando un boleto, un transporte colectivo, los lleva directamente hacia la zona comercial y de regreso. Lamentablemente no son muchos quienes utilizan estos servicios, al igual que el resto de los servicios públicos que muchas veces se ven circulando semi vacíos y por otro lado, los medios son de dimensiones mas bien exageradas, lo que provoca mas problemas en el trafico, ya que no se desplazan con agilidad y en muchos casos están habilitados para circular en algunas arterias, contra el sentido del transito.

Un viaje en este tipo de vehículos, mínimo dura unos 40 minutos, sin que por ello la distancia recorrida sea equivalente. Las calles en general en toda Italia son de reducidas dimensiones, sobre todo en las zonas mas antiguas de las ciudades, la mayoría son de un único sentido y si a esto se suma, que muchas veces hay vehículos detenidos de ambos lados, pues que a esto se agregue un tremendo bus, no es ciertamente una elección acertada. También circulan los tranvías y solo en las grandes metrópolis, existen los medios subterráneos de transporte, los que se ven en muchos casos sobre cargados, sobre todo en horarios de máxima afluencia.

Lo mismo sucede con los trenes, que hacen recorridos cortos entre ciudades o pueblos, donde sobre todo en las primeras horas de la mañana, se corre el riesgo no solo de llegar con retazo, sino de viajar en condiciones infrahumanas. A esto se suma que las condiciones higiénicas de los mismos, no son siempre las que se podrían esperar. Dado que el espacio no es suficiente, en muchos casos, se realizan grandes zonas de detención subterráneas, que no llegan a cubrir así mismo las necesidades y que por otro lado, tienen restricciones, como por ejemplo, no tienen acceso a las mismas los vehículos propulsados a gas.

Nocturnas

El servicio de taxi, es prohibitivo, por lo que viene utilizado solo en caso de extrema necesidad o por gente que tiene dinero o que simplemente ignora el costo de los mismos, un giro en taxi en ciudades como Roma, Firenze o Venezia, no cuesta menos de 50 euro.

Se están tomando medidas, como la prohibición de la circulación en algunas zonas o en algunos días y horarios, de vehículos que tengan motores con grado de contaminación mayores a los últimos standards europeos, que datan de fines de los 90. El estado, esta dando los denominados eco-incentivos, para quienes cambien la propulsión de sus vehículos por una menos contaminante o adquieran un nuevo vehículo con las últimas tecnologías que respetan el ambiente.

Cierres totales de circulación en los fines de semana, para hacer bajar los niveles de contaminación, se promueve en las industrias que los dependientes, lleguen a la misma en grupos, para así evitar no solo que se colmen los lugares de detención vehicular, sino también que circulen un sinnúmero de automóviles con un solo ocupante. Y en los proyectos habitacionales, los arquitectos e ingenieros, ya no toman en consideración que se llegue a los mismos en medios propios, sino solo y exclusivamente en transportes públicos de pasajeros.

Transitando por Italia
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